Nederlanding
Still alive!
El pasado WE hicimos una interesantísima visita a un país no demasiado lejano y bastante particular, Nederland, Les Pays-Bas, The Netherlands... No fue la primera desde que estamos aquí (véase Amsterdam), ni será la última vista la hospitalidad (también es cierto que la anfitriona estaba comprada :-) ).
Dado que los precios del Thalys se dispararon antes de que decidiéramos darnos un garbeo bajo el mar, visitamos Lille (las estaciones de Lille Flandres y Lille Europe) y desde y hasta allí viajamos por carretera.
Nuestra base de operaciones fue La Haya (Den Haag), y desde allí aprovechamos bien el WE: bicicleta en el país de las bicicletas durante todo el sábado, incluída algo de lluvia en el país de las lluvias (bueno, eso lo digo yo). Pudimos ver el dique más largo de los Países Bajos, nada menos que 30 km de una mezcla de ingeniería y cabezonería humana. Y nos dio tiempo hasta de hablar francés con un turco en un Kebab de Sneek: aunque en esta ocasión hubo escasez del don de lenguas, y ninguno se enteraba de lo que decía el otro. Eso sí, el kebab estaba buenísimo.
Domingo de visita tranquilita por La Haya con parada obligada en el Museo Escher (Escher in Het Paleis), algo obligatorio para los admiradores, entre los que me encuentro, de este monstruo de las dimensiones :) Y el muy infame se atrevía a decir que «no sabía dibujar»...
El retorno chez nous desde Lille también fue muy divertido, ya que tuvimos ocasión de hacer la buena acción del día y echar un cablecillo a cuatro simpáticas españolas que durante unos días se sentían más europeas que nunca gracias al Interrail. ¡Un saludo para ellas desde aquí! ;)
Y otro día, más...
El pasado WE hicimos una interesantísima visita a un país no demasiado lejano y bastante particular, Nederland, Les Pays-Bas, The Netherlands... No fue la primera desde que estamos aquí (véase Amsterdam), ni será la última vista la hospitalidad (también es cierto que la anfitriona estaba comprada :-) ).
Dado que los precios del Thalys se dispararon antes de que decidiéramos darnos un garbeo bajo el mar, visitamos Lille (las estaciones de Lille Flandres y Lille Europe) y desde y hasta allí viajamos por carretera.
Nuestra base de operaciones fue La Haya (Den Haag), y desde allí aprovechamos bien el WE: bicicleta en el país de las bicicletas durante todo el sábado, incluída algo de lluvia en el país de las lluvias (bueno, eso lo digo yo). Pudimos ver el dique más largo de los Países Bajos, nada menos que 30 km de una mezcla de ingeniería y cabezonería humana. Y nos dio tiempo hasta de hablar francés con un turco en un Kebab de Sneek: aunque en esta ocasión hubo escasez del don de lenguas, y ninguno se enteraba de lo que decía el otro. Eso sí, el kebab estaba buenísimo.
Domingo de visita tranquilita por La Haya con parada obligada en el Museo Escher (Escher in Het Paleis), algo obligatorio para los admiradores, entre los que me encuentro, de este monstruo de las dimensiones :) Y el muy infame se atrevía a decir que «no sabía dibujar»...
El retorno chez nous desde Lille también fue muy divertido, ya que tuvimos ocasión de hacer la buena acción del día y echar un cablecillo a cuatro simpáticas españolas que durante unos días se sentían más europeas que nunca gracias al Interrail. ¡Un saludo para ellas desde aquí! ;)
Y otro día, más...
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